Tengo que confesar que siempre fui bastante "tikis-mikis" con las comidas. De hecho mi madre me solía decir "ya tengo ganas de que vayas a la mili chico (y finalizaba con lo de "chico"), ya tengo ganas de que vayas a la mili repetía, para que aprendas a comer". Y así fue como los dos primeros días de la dichosa mili, vomité las comidas y cenas y los desayunos no, porque el café con leche es parecido en todos los sitios, pero concienciándome y recordando lo que mi madre me insistía, pues eso, que terminé comiéndome el rancho como uno más (como dicen los castizos "no way out").

Solo decir que el salto gastronómico de la comida de España a la de Indonesia es bestial, salto libre y sin red.

Llegué a Yakarta tal mes de mayo de 1976, después de haber estado el 75 en USA y más concretamente en Miami, donde aprendí a comer sobre todo camarones enchilados (que por cierto, mi novia la cubana los bordaba) y poca cosa más, pues las hamburguesas y hot dog ya las había probado en España.

Gracias a que en la empresa del Jai Alai (cesta punta, pelota vasca) en la que jugábamos en Yakarta, nos habían puesto una cocinera española, la cual nos hacía tortilla de patatas, paellas y pollos al horno y que gracias a ello, conseguí sobrevivir los tres primero meses casi sin probar la comida indonesia.

La gastronomía indonesia, tardó, tardó en entrarme por los ojos y bastante más en entrarme por la boca. Tanto picante, tanta especia y esos colores y salsas tan raras (raras para la vista y el paladar occidental, claro), me desbordaban. Hasta que llego un momento que comía y me adaptaba o me moría y ya está. Un día, para merendar e introducirme a los platos indonesios, probé unos fideos con gambas, y así fue como estuve un año, merendando todos los días fideos fritos con gambas. Fui un adicto a los fideos con gambas que hacían en un "warung" (pequeño restaurante) de al lado del frontón donde jugábamos al Jai Alai, y además vivíamos.

Y nada, que esta es la historía de mi introducción a la comida de Indonesia.

Y por que cuento todo esto y doy semejante tanganilla-chapa? Pues porque el otro día y a las siete de la mañana (aquí en Yakarta la gente madruga mucho), pasó el que vende "tape" ¿Que es el "tape"?  Pues es, eso que veis en la foto de arriba y que un poco más adelante os explicaré pero, primero os introduzco en el hecho.

La jefa (mi mujer) me dice ¿Quieres que desayunemos hoy diferente? (joder, para un matrimonio que llevan juntos 38 años, siempre viene bien salir de la rutina). Digo, pues vale, yo que soy de mi café con leche y tostadas con mantequilla y mermelada de toda la vida, pero un día es un día.

Así fue como ni yo mismo me reconocía, acordándome de mi madre y pensando para mis adentros "ama, mira lo que come el cerdo de tu hijo", parafraseando un poco la película El Exorcista que posiblemente muchos de vosotros que sois tan jóvenes ni tan siquiera la habéis visto.

Lo de la foto de arriba es:

Tape Ketan Hitam = Arroz negro glutinoso cocido y fermentado. Lepat = Arroz glutinoso blanco prensado y mezclado con soja cocida blanca y leche de coco. Uli = Una pasta hecha de arroz glutinoso blanco, que no es grano ni harina (machacado), mezclada con leche de coco añadida y que sirve para comer acompañando el "Tape Ketan Hitam" antes mencionado (bueno, no sé sí me he explicado bien, pero yo ya me entiendo).

¿Que os parece, me arriesgué mucho? Desde luego, cuando lo comí, el sabor me pareció raro...raro...raro...

Así fue y así os lo he contado

Texto y fotos originales de Gildo Kaldorana para:




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2 comentarios :

Flavia Around the World dijo... 28 de febrero de 2017, 10:17

Sí que es distinta, sobre todo si te sales del Nasi Goreng ;-)
Nuestra primera noche en Jakarta fuimos a un restaurante callejero concurrido por locales donde la carta solo estaba en indonesio. Elegimos 2 platos al azar. Yo elegí bien, pero mi chico eligió una sopa con no sé que cosas negras flotando por ahí y con un sabor muy, pero que muy fuerte.

La experiencia del primer día no nos echó para atrás y seguimos probando platos del país y a día de hoy creo que en Indonesia, a parte de en España, es el país en el que mejor he comido y culinariamente está en el TOP2 jijiji (el top 1 te imaginas cuál es ¿no?)

Un saludo,
Flavia

V(B)iajero Insatisfecho dijo... 1 de marzo de 2017, 17:44

Venga, Gildo!!. Que no se diga. Tu como 'rey de Jakarta' tenías que tener domado ya tu estómago 'a lo indonesio'. No será por falta de horas!!.
(Pues yo reconozco que comí bien).
Un abrazo.

 
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