En la puerta del restaurante de Bali
El trio, en la entrada del restaurante (de los huevos)

No cabe duda de que si estás más de una semana en Bali, llega un momento que después de haberte visto todos los monumentos y lugares más o menos importantes de la isla te pones a pensar, y ¿ahora qué hago?.
Nada, no hay problema, te coges la moto y agarras carretera para el norte, el sur o donde sea. 
Nosotros este día, decidimos ir hacia el norte, hacia Abiansemal, hacia la zona de Sangeh. Partiendo de Kerobokan, en la zona de Seminyak, que era donde vivíamos, decidimos pasar el día por el campo, almorzar, comer y cenar. La moto es la mejor amiga del turista (y no turista) en la isla de los dioses. Claro, siempre con la esperanza de que no llueva, porque en ese caso estamos un poco "jodidiños". La verdad es que no fue así y disfrutamos de Bali a tope. Hicimos unas cuantas paradas por el camino para tomar algo, como unos "es kelapa muda" (refresco con carne de coco tierno). De aperitivo, para hacer boca antes de comer, unos "sate" (brochetas) deliciosos de cordero con su salsita de cacahuete, paramos también para hacer unas fotos de la naturaleza de la isla (cocos, papayas...). Hasta que llegamos al restaurante de" los huevos". Llamado Sawah Sawah (campos de arroz, en español), tiene en la entrada un par de huevos gigantes que la verdad, tampoco me ocupe de preguntar que representaban (soy así de burro), eso sí, en el huevo de la izquierda, dice "Sangeh Dekorasi" que quiere decir algo así como "Decoración de Sangeh" osea que algo de eso será.
El entorno del restaurante era puro campo, los campos de arroz estaban un poco esmirriados, pues ya se había hecho la recogida. La comida, nada del otro mundo, pero eso si, las moscas abundaban por todas partes. Con la excusa de que estábamos en la época de los mangos (manggas, en indonesio) y que ese era el motivo de tanto alboroto volador, nos dieron como remedio una bolsa de plástico con guindillas y agua (debería ser magia negra o algo así) para espantar a las dichosas moscas. Nada, ni por esas (otro día probaremos con la magia blanca), así que comimos como buenamente pudimos, con la cuchara en una mano y con la otra espantando...las fly.
A pesar de esta anécdota, fue una jornada excelente, de la cual os muestro unas cuantas fotos.

Comenzamos la marcha desde Kerobokan

Altares en Bali
Pasamos por algunos templos y altares

Tienda de adornos para las fiestas en Bali
Y tiendas de adornos para las fiestas (bodas, bautizos, banquetes)

Es kelapa muda. Coco joven con jarabe y hielo
Paramos para tomar un "es kelapa muda" (coco joven con hielo y jarabe)

Los cocos de Bali
Y aprovecho, para hacerme una foto con los hermosos cocos de la isla de los dioses

Puesto de venta de sate
Paramos para hacer un piscolabis en un puesto de venta de sate (brochetas)

Sate de cordero con salsa de cacahuete
Sate de cerdo con su rica salsa de cacahuetes

Árbol de papayas en Bali
Detrás del puesto de brochetas, hay unas papayas tremendas (como me gustan a mi)

Sara saca fotos en Bali
Seguimos parando a menudo y Sara aprovecha para hacer fotos (y yo...también)

Sengeh, naturaleza de Bali
Llegamos a la zona de Sengeh. Pura naturaleza de Bali

La entrada al restaurante
Llegamos al restaurante y Santy se pone a tocar los huevos

El restaurante y sus mesa japonesas
Vista del restaurante

Mesa para comer al estilo japonés (no sé, digo yo)

El jardín del restaurante
El panorama alrededor del restaurante, es este

Los alrededores del restaurante de Bali
Y este...sobre todo tranquilidad

Sara en su país de nacimiento, Indonesia
Sara está totalmente integrada en su país de nacimiento

Nos sentamos en la mesa
Elegimos una mesa convencional para comer (soy viejo para mesas japonesas)




Comemos de todo un poco.
Pescado a la barbacoa. Gambas con verduras. Acompañamiento de tomate, pepino y col frescos. Verduras por todos los lados. Y moscas, muchas moscas



Todo acompañado con arroz cocido, claro

La bebida bien resguardada
La bebida (zumo de naranja), bien resguardada por si las moscas (nunca mejor dicho)

Y aquí, la famosa bolsa de plástico con agua y guindillas, contra las moscas ¡¡Vamos ya!!

Y nada, con la tranquilidad pasmosa de las camareras, me despido...por ahora

Con la conexión que tengo últimamente en Yakarta, subir este post me ha costado sangre, sudor y...lo demás. Espero que esto mejore y así poder seguir escribiendo post de Indonesia...o así

Post y fotos originales de Gíldo Kaldorána para:

6 comentarios :

Marta dijo... 19 de noviembre de 2013, 17:39

Menos las moscas, me gusta todo Gildo, jajajaja. ¡Un abrazo y a seguir disfrutado!

bleid dijo... 19 de noviembre de 2013, 23:04

Vaya manjar y que comilonas te metes Gildo
La verdad es que , que bien se come en Indonesia
un abrazo

Alícia Bea dijo... 20 de noviembre de 2013, 10:54

El sitio es precioso, como todo Bali imagino. Lástima de las moscas. ¡Un abrazo y feliz estancia en el paraíso!

Fernando Lopez Fernandez dijo... 20 de noviembre de 2013, 20:56

Desde luego que es curioso lo de las guindillas y la bolsa. Una pena lo de las moscas, y espectaculares las papayas. No me canso de decirlo. que bien vives¡¡¡

Ramón García dijo... 24 de noviembre de 2013, 19:24

A mi me gustan mucho los pinchos indonesios, a ver si me invitas

Marga.f.Villalonga dijo... 25 de noviembre de 2013, 17:19

Me "ENCANTA" tu nuevo blog!!!
genial Gildo!! enhorabuena!!
preciosas fotos guapoooooo!!
Un bsote!!

 
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