Empezamos la jornada viajando en el metro. Hemos quedado con Merry y Apraiz en la estación llamada Eunos. Aunque lo parezca, Santy no se ha echado nuevo novio, no (tremendo moreno)


Nos conocemos desde hace más de 35 años (concretamente 37). Merry y Apraiz son una pareja que vive en Jakarta. El como yo, fuimos deportistas profesionales de pelota vasca en la modalidad de cesta punta (Jai Alai).
En los años 70, coincidimos jugando en el Jai Alai (en Jakarta llamado Hailai) de la capital de
Indonesia.

Cuando yo llegué, ellos ya eran novios y tenían planeado casarse. 
En aquel tiempo (gran tiempo) todos los pelotaris vivíamos juntos alrededor del frontón, los casados en apartamentos y los solteros en habitaciones individuales. Por lo que yo, me veía a menudo con 
Merry y Apraiz.

El Hailai (Jai Alai) de Yakarta, existió durante 10 años, desde 1971 hasta 1981. Creo que muchas, muchas historias se podrían contar de nuestras andanzas por la capital del archipiélago mayor del mundo en aquella época. 

Increíble universo era el que teníamos los pelotaris aquí, una veintena de chavales de entre 20 y 28 años, como yo, que me vine con 25, mocetones de Euskadi y algún mallorquín. Llegados de los pueblos y montes de Vizkaya, Alava y Gipuzkoa, a una ciudad, tremenda ciudad que era y sigue siendo Jakarta.

En 1981, cuando el frontón se cerró, unos cuantos (la mayoría) nos venimos para España y algunos (unos pocos) se quedaron en Jakarta. 
Apraiz y Merry (se quedaron), con otro pelotari llamado Cazalis, se montaron un negocio de fabricación y exportación de calzado, que compaginaban con otras tareas.

Ahora, Apraiz ya jubilado (aunque Merry, sigue dale que te pego),  pasa su vida viajando. Aunque antes también lo hacia, por cuestión de trabajo y por eso, se conoce Indonesia de cabo a rabo.
Merry le sigue, y forman una de las parejas más viajeras del mundo, no paran.

Como decía, ahora con un hijo en Shangai (el nieto que tienen aquí, es la niña de los ojos de Merry) y una hija en Singapur, más algún hermano de Merry en Kuala Lumpur y Bermudas, pues eso, que se pasan la vida de aquí para allá.

Hasta el momento, nos hemos visto y cenado o comido juntos (hemos coincidido) en Jakarta, Bali, Barcelona y ahora en Singapur.

Ya tenemos previsto vernos dentro de nada en Yakarta, vernos, juntarnos de nuevo para comer, con otros antiguos pelotaris y simpatizantes que todavía quedan residiendo en el Gran Durien.
Y también nos veremos muy posiblemente de nuevo, en mayo en Barcelona. 
Santy y yo, siempre nos lo pasamos muy bien con ellos. Comemos, bebemos,  paseamos y nos divertimos, como ayer sin ir más lejos, que tuvimos una magnífica velada en este excelente y romántico lugar llamado.....Singapur


Después de encontrarnos en la parada del MRT (aquí el metro se llama así) Eunos, vamos en autobús a un sitio, cerca de donde viven nuestros amigos, para comer

 Entramos en el restaurante. Chino, con especialidad de arroz y pollo Hainan. La oferta de restaurantes es amplia pero siempre terminamos en un chino.


Además del arroz y pollo Hainan, también hay otras muchas cosas. Pescados, carnes, verduras, cocidos, fritos....vamos, de todo


Empezamos con el ya dicho arroz y pollo Hainan. Como sabéis, es una modalidad de la gastronomía china que viene de la región Hainan. Somos cuatro y pedimos cuatro raciones de arroz y medio pollo.


Seguimos con una verdura que se llama "babi kailan", cocinada y rehogada al ajillo. En toda comida china siempre ha de haber un plato de verdura, sea cocinada de una manera u otra.


También comemos tofu, frito y con salsa. El tofu es uno de los alimentos más sanos (está hecho de soja) y que más se consume en Asia. Nosotros también lo comemos a menudo. Se puede cocinar de mil maneras. 

 Como condimento, en la mesa hay un puré de jengibre, que juntandolo con la salsa picante, queda una mezcla muy apetitosa para combinar la comida.


Todo ello regado con un te chino. Al pedirlo, creíamos que iba a ser el consiguiente te a granel en una tetera, pues no, nos sirven un baso con la correspondiente bolsita de te y agua caliente.


Nos hacemos una foto como recuerdo del restaurante. en el El Five Star Restaurant, se come muy bien y además a un módico precio (teniendo en cuenta que estamos en Singapur). La cuenta nos sale 44$ Singapur, 6€ y medio, aproximadamente por cabeza.


A mi siempre me gusta comer algo de fruta después de las comidas. Y siempre me arrimo a alguno de los muchos puestos de venta. Fruta pelada y cortada, sea piña, melón, papaya (que es lo que siempre cojo) y otras,  el precio de cada trozo oscila (depende el sitio) entre 50 y 80 céntimos de $ Singapur.


Después de comer, nos vamos a casa de Merry y Apraiz. En plan distendido y relajado, las chicas se montan el teatrillo del auto-stop. Agarramos un autobús (nadie paró para llevarnos, quizá las nenas no son tan jóvenes, quizá) y vamos para allá.


Merry se empeña en que nos demos un baño en su piscina. Eran las 3 de la tarde y pegaba el Lorenzo que era una barbaridad. Así que desistimos, nos hacemos la foto ¿un poco torcida, no? de rigor y nos vamos para la playa dando un paseo (6 kms.).


En el camino pasamos por iglesias.....


...casas de lujo. En Singapur hay mucha, mucha pasta. No sé si sera dinero blanco, negro o marrón (las malas lenguas dicen que....), pero es un país caro, muy caro. Las viviendas tienen unos precios estratosféricos, y.....


....y también muchos coches de gama alta se ven por esta ciudad-estado. Porches, Lamborghinis, BMW etc. abundan por este lugar. Además en Singapur hay un impuesto que grava excesivamente  la compra de coches, por lo que aquí, para tener uno de estos, hace falta mucho parné


Tampoco aquí la gente adinerada se olvida de la espiritualidad. en las terrazas o jardines se montan sus altares (como en este caso, budista). "Ora et labora", y no cabe duda que los chinos, son muy trabajadores.


También pasando por esta zona, nos encontramos las pequeñas casas originales de esta parte de Singapur. Mucha gente que hace años había edificado aquí su casa normal y corriente, se encuentra que ahora que el precio del terreno, se ha multiplicado por 1000. Así que cogen, venden la vivienda con la parcela y se forran.


Seguimos nuestro camino siempre por la orilla del rio, atravesando parques y jardines de los muchos que hay en Singapur. Es una ciudad muy, muy verde, con innumerables árboles. 


Por el camino nos topamos con un perro con zapatos. Bueno, supongo que si ya en su momento hubo un gato con botas, ¿porque no va a haber un perro con zapatos?. Las chicas se emocionan y nos paramos un ratito para observarlo.


Nos encontramos con lugares de ejercicio físico. A mi que siempre me ha gustado la barra fija (sobre todo la del bar) agarro y me pego un par de flexiones que por poco me descoyunto. Mejor no hacer el indio que luego pasa lo que pasa.

 A Apraiz también le entra la vena de "arrijazotzaile", por aquello de sus ancestros, Euskadi y tal. Se pone a levantar piedra como loco y con una facilidad tremenda....está hecho un mulo este Apraiz



En el camino nos paramos un ratito a observar, como en un lago artificial, hay unos cuantos practicando el surf.....


.....y parece que no deben ser muy expertos, pues después de saltar por los trampolines, se pegan unas leches de órdago.


Y así, caminando, caminando sin prisa pero sin pausa (bueno, alguna pausa si), llegamos a la guapa playa East Coast de Singapur. Muy bonito lugar donde hay algunos sentados, pero bañándose ninguno, bueno, uno si que vi....raro, raro, raro.


Seguimos caminando por el paseo de la playa. Hace una brisa estupenda y el paisaje es excelente. Al atardecer, poco a poco va amainando el calor, aunque la humedad siga en grados altísimos.


Merry me comenta que hay un hotel al lado de la playa, que los días de labor cuesta 120$ Singapur y los fines de semana 200. Un buen lugar para pasar un week end al ladito del mar.


Estos también están en un hotel y mas cerca del mar que el otro. Con las estrellas como techo, muchos singapurenses se vienen para la playa a acampar. Las autoridades de Singapur lo permiten


Nos hacemos una fotico más para la posteridad. Aprovecho para lucir mi camiseta del Barça de esas que compro en Cipulir (Yakarta) a un euro la pieza...dan el pego.


Al otro lado de la playa hay árboles con frutos extraños. Agarro uno y lo levanto....pesa, pesa la tira. No sé que son ni como se llaman.


Compruebo que el amor está en todas partes. La gente joven se viene a este lado de Singapur al atardecer, para pegarse un par de arrimacos.


Son las 7,30 de la tarde-noche. Cogemos una mesa, no sin antes esperar a que quede algo libre. No entiendo como, en Singapur es igual que sea lunes, jueves o domingo, los restaurantes siempre están  plenos (abarrotaos, como diría el otro) de gente. Pedimos un par de Tiger bien frias, con su cubitera y de aperitivo, un "rujak Singapur" (fruta con salsa picante) y unos tofus rellenos de verdura con "cakwe" (una especie de churros chinos).

 Charlamos y charlamos un buen rato acompañados de las Tiger. Se está maravillosamente en este rincón, corre el aire y no hace calor. Saco esta foto para explicar el tema de fumadores, no-fumadores en Singapur. En las terrazas hay una parte donde no se puede fumar. Donde estamos sentados no puede ser, sin embargo a un metro y si sales de esa raya amarilla del suelo, si.


Apraiz me comenta que él es feliz en Singapur. Le contesto que por supuesto y que después de un par de birras más, será aún más feliz todavía. No, sin bromas, tengo que decir que esta ciudad-estado es ideal, a mi también me encanta.

 Empezamos con la cena y Merry se pide un plato de "bakso ikan" (albóndigas de pescado) con caldo.


A Apraiz también le da por los "bakso ikan". Pero el los pide acompañados de fideos.


Santy se pide un "soto ayam", especie de sopa con pollo y "lontong" (arroz prensado).


 Yo me inclino por el pescado. Pido un "kakap merah" (el kakap, es uno de los pescados más consumidos en Indonesia), acompañado de un cuenco de arroz blanco.


Se ha hecho de noche y nos dan las diez. El ambiente en los chiringuitos de la playa sigue siendo tremendo. Nos despedimos de Merry y Apraiz, cogemos un taxi (los taxis no son caros en Singapur aunque tampoco baratos) y nos vamos para el hogar......dulce hogar.

Que más se le puede pedir a la vida. Buen tiempo, buenos amigos, buena comida, buenas birras bien frescas, un par de dólares para gastar y estar en Singapur....no, la verdad es que no nos podemos quejar.....en absoluto


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