El CBD de Singapur, uno de los centros de negocios más importantes de Asia y del mundo

Bueno, pues otra vez por estas encantadoras tierras, en Singapur, esa ciudad estado que cautiva a la gente que viene de turisteo y que no le llega a agradar demasiado a mucha gente que trabaja y vive en ella (según varios comentarios que he oído por aquí).
No voy  a hablar otra vez de que la ciudad del Merlion es artificial, de que hay demasiadas cosas prohibidas en ella y de que por lo tanto pierdes muchas libertades si vienes (como leí hace algún tiempo en internet). De que los singapurenses son demasiado orgullosos o de que hace mucho calor o de que los habitantes de esta ciudad parecen robots dirigidos por el ojo del gran hermano (como dicen algunos), no, no voy a hablar más de ello.

Yo, que vengo de vez en cuando, aprovechando que mi hija anda por aquí (bueno, ella anda por aquí y por allá) le tengo cogido el tranquillo a Singapur. Bugis, Clark Quay, River Side, barrio chino, barrio indio, Orchad Road e incluso la isla de Sentosa (antes de ayer volvimos por tercera vez) son paradas casi obligatorias de mi estancia en esta ciudad.

Que diferentes son los mundos de Asia a lo que ve estamos acostumbrados en nuestro ambiente occidental. Me fascina ver la diferente cultura, arquitectura, gastronomía, parafernalias religiosas, maneras de pensar y costumbres de los asiáticos. Me sigue sorprendiendo casi todo, aunque yo ya ando por lugares de Asia (Indonesia sobre todo) desde hace más de 35 años, pero aún y así me quedo mosca, con algunas cosas de estos lugares orientales.

Sin ir más lejos, yo siempre vengo a Singa desde Yakarta, una ciudad esta que es, 3 veces Singapur. El Gran Durién, con su caos (cómo me gusta esa anarquía) es un lugar que aunque está a solo una hora y veinte minutos, nada o casi nada se parece a la ciudad del Merlion. Limpieza, orden, sin apenas atascos de tráfico, sin apenas mezquitas, pero con templos chinos, templos hindúes, como decía, aquí (casi) todo es de lujo, los malls, el MRT (metro), los apartamentos, los coches, los bares, los restaurantes.

Dicen que el turismo (veo muchas parejas de luna de miel) encarece las cosas y Singapur no es una excepción, todo es muy caro, la vida aquí es cara, aunque también si buscas, puedes comer bueno bonito y barato y encontrar algún albergue decentillo, lo digo, por el precio.
Bueno, el caso es que he hecho unas cuantas fotos con algunas cosas más o menos curiosas, que me encuentro cuando salgo por esta ciudad-estado.

Jejeje, como todo el mundo debe saber, en el taxi, además de estar prohibido comer, ni tampoco beber, está prohibido echarse pedos, repito, como todo el mundo debe saber.
Creo que esto está dirigido, sobre todo a la comunidad china (mayoritaria) en Singapur. Los chinos no brillan precisamente por sus buenas maneras, por su saber estar. Lo sé por experiencia propia cuando trabajaba yo en un hotel, los chinos, con alguna excepción, claro, son bastante marranitos, la verdad sea dicha y es que muchos, no tienen ningún pudor a la hora de echarse algunas ventosidades o hacer ruidos con la boca en forma de eructos.

En Singapur como en casi todo el mundo, la vida está muy americanizada. La gente entre otras cosas, va loca por ver los Studios Universal, en la isla de Santosa. A pesar de los alrededor de 40 euros que vale la entrada, vi a mucha gente en la cola y comprándose gifs, camisetas y gorras. Nosotros pasamos de gastarnos ese dinero, a mi la verdad es que lo americano, ni fu ni fa (ya estuve viviendo en USA, hace algún tiempo). Somos más de disfrutarlo en otras cosas mundanas, o sea, en forma de gastronomía o así...jejeje.

En Singapur hay cuatro idiomas oficiales, a saber, inglés, hindi, mandarín y malayo (o malasio). Muchos carteles de aviso o de norma, están escritos en estos cuatro idiomas. Los periódicos, de venta en los pequeños supermercados, como se ve en la foto, están en esos idiomas.

El otro día estuvimos cenando en un restaurante y al dejar los bolsos encima de una silla, vino el camarero y le puso una servilleta encima.
En Singapur el lema es (hay algunos carteles por ahí) "low crime, doesn't mean no crime"...mas o menos "pocos delitos no quiere decir que no los haya". Y aunque uno en esta ciudad va mucho más seguro con la cartera o el bolso que en Las Ramblas de Barcelona, no quiere decir que haya que andar dejando el bolso en cualquier lado......por si acaso. Pero en general no cabe duda que uno va seguro, muy seguro por las calles de esta ciudad.

Hablando de restaurantes, la verdad es que el servicio deja bastante que desear en Singapur. Si te quejas de como te sirven en el restaurante de turno de Barcelona, por ejemplo, comprobarás aquí, en esta ciudad, que brilla por su buen hacer. Yo no voy a restaurantes muy caros, pero si de vez en cuando a algunos de precio ligeramente elevado y la verdad es que para lo que te cuesta, el servicio es una birria. Sin ir más lejos, lo comprobamos en el Jumbo el otro día (comida china). el camarero se empeñó en llenarnos la mesa de te, y cuando nos lo escanciaba de la tetera, la mitad (un poco exagerado) iba a la mesa, al plato o hasta a mis pantalones (que jodío el tío con su tetera). Este es un restaurante de sea food, que se come bien y cuesta unos 30 euros per cápita. En general y comprobándolo otras veces, el servicio (es malo) no va acorde con el precio. Ya escribí un post de este restaurante hace algún tiempo aquí

Mucha gente sola por Singapur. No sé sí este puede ser un ejemplo de ello, pero el otro día dando una vuelta por Marina Bay, me encontré con esta chica que ella solita se lo cocinaba y ella solita se lo comía. La cámara con trípode, coge distancia, enfoca y se va más o menos corriendo a posar de esta guisa. 

 Siempre insisto en que veo mucha gente mayor trabajando, sobre todo en el sector servicios. Personas que tienen los 70 de edad y todavía tienen que seguir dando el callo para poder vivir. Por lo visto, hace 25 años Singapur tenía la misma renta per cápita que España, y ahora, la dobla. Supongo que en este momento si debe haber seguros para la jubilación (de hecho, los hay) en las empresas actuales, pero quizá hace 30 ó 40 años no los había y ahora no les queda más remedio que trabajar para subsistir.

Creo que pasa lo mismo con los indigentes de edad avanzada que también se ven por las calles. En una sociedad de las más modernas del mundo, veo muchos (hombre quizá no muchos, muchos, pero los suficientes para que llame la atención) indigentes mayores, y la verdad que pocos jóvenes, vendiendo kleenex o buscando cartones por las calles.

Todo ello contrasta bastante con el lujo del Hotel Raffles. Uno de los símbolos de esta ciudad y uno de los hoteles más caros. Simboliza la parte rica y pudiente de Singapur. Siempre que paso me encanta ver al portero vestido con el traje antiguo de guerrero (o así) indio-malayo....un día me voy a sacar una foto con él...un día.

Con el orden y limpieza que reina por la ciudad, uno se asombra de ver un lugar como este. Debajo de los setos está repleto de colillas. Me extrañó mucho encontrarme esto y no cabe duda que enseguida saqué la cámara e hice una instantánea. Les he pillado, les he pillado. Ahora va a resultar que esto no es lo que parece.Yo que soy tan listo, enseguida pensé.....ostí tu, aquí han fumado!!.

Mucho, mucho ocio nocturno en esta ciudad. Por la noche, sobre todo se ven expatriados blancos que viven y trabajan aquí. La parte de Clark Quay, River Side o Robertson Walk (donde estamos), está repleta de restaurantes y bares (pubs) con música o sin ella. caro, muy caros los tragos. La cerveza por las nubes y los cócteles por la estratosfera. Llevo una mala racha con los Margaritas, los últimos, muy caros y muy malos. Y los restaurantes....ya lo he comentado antes.

Hablando de cóctel Margarita, esto nos tomamos en el Little Saigon de Clark Quay. Unos vasos más bien para beber cerveza o quizá sidra. El tamaño de vaso (grande) estaba comparado con el tamaño del precio...jodé, 14 euros por una birria de Margarita. Santy se quejó (no sabían ni a Cointreau ni a tequila ni nada, solo a limón de garrafa), y la respuesta fue que son "moctails" y no cóctels. Fueran moctails y no cóctels, la verdad es que eran una porquería (todavía no he tomado un Margarita decente en Singapur). Porque caros,  sabemos que van a ser....pero encima malos....anda y que les den.

Me he encontrado varios fines de semana, en la zona de Marina Bay con actividades deportivas. 
En la foto, para los niños.
Está bien que ya desde pequeños se empiece a concienciar a los más pequeños en la importancia del deporte. Me parece estupendo que una sociedad como la singapurense se preocupe por estas cosas, que le dan sentido a las sociedades modernas (bueno, yo ya me entiendo).

 Voy al lavabo en Albert Center (que bien se come y que barato) y de mala manera el chino de la puerta, antes de entrar me pide la pasta. No se para que cobran si luego el W.C. esta hecho una casa de la pradera.
Ah....que son chinos?. Lo que decía antes, tampoco se lucen por su limpieza. 
Esto de cobrar en los lavabos públicos también se estila en Indonesia. El otro día en Bali, en una playa cobraban 3000 rupias por hacer un pis (o lo que sea), creo que era en la playa de Dream Land. Ya le dije al tio que cobraba, jodé, tu no necesitas abrir una tienda de ropa o de calzado o así para hacer negocio.....con el WC ya te forras.....se descojonaba el tio.

En Singapur el agua del grifo es potable, te la puedes tomar con toda la confianza. Por eso en muchos bares y restaurantes antes de hacer el pedido de bebida o/y comida te sacan un vaso de agua, del grifo claro.....que generosos ¿no?.
Tengo que decir que se agradece que en Singapur se pueda beber el agua de la canilla, todo lo contrario que en Yakarta, donde ni cociendola la debes catar.

En muchos rincones de esta ciudad se te recuerda que robar esta feo, muy feo. El ojo del gran hermano siempre está alerta. No he visto todavía un policia en esta ciudad. Bueno si, ayer en el aeropuerto, tres desfilando como si fueran a la guerra....pero en la ciudad, ciudad, ninguno he visto.
En este cartel se te avisa que no se debe robar en las tiendas. O sea que si te cogen robando una camisa, te pueden caer hasta 7 años de prisión ¡¡Toma ya!!.

Si en la foto anterior comento que no he visto todavía ni un policia en la ciudad, lo mismo digo de los perros (sin ánimo de comparar, eh). Este es el primero que he visto en mi vida en Singapur. Todo lo contrario que en Barcelona, jodé con los perros. El otro día le llamé la atención a un joven con rastas (en Barna) porque su perro habia....uuummmm.....como decirlo, bueno, que se había cagado y que debería limpiarlo (para una vez que me atrevo). Me contestó de mala manera que a ver si la calle era mia (ni que fuera yo Fraga) y se fue tan pancho, dejando ahí el mocordo.

 Este tremendo monumento lo tenemos al lado de casa en Singapur. Hablando de mocordos, no se porque cada vez que paso por él me recuerda eso, un real mocordo (perdón, hoy tengo la vena escatológica). Yo que nunca llegué a entender a Tapies o Chillida (donde esté un buen chuletón) o a esos que retuercen un hierro y dicen que es el "Valle de Jerte a punto de dar las cerezas, un día nublado y a punto de llover".

Ah, no podía olvidarme de esta foto. Con lo puritanos que son los asiáticos y que cuando hablar de sexo parece ser un tremendo tabú, encontrarme con este cartel en un mercado, me pareció una verdadera pasada. Solo decir que estoy totalmente de acuerdo con lo que dice dicho cartel.....para que os voy a engañar.

El tabaco, ay el tabaco de Singapur.....es carísimo. El otro día comimos tres (Santy, Sara y yo) en el Albert Center, cerca de Bugis Street, tres platos de comida. Yo, arroz con pollo Hainan, Santy arroz con cerdo al horno y Sara arroz con pollo al horno. Con sus correspondientes tazas de caldo (sin bebida). Total 11,50$ de Singapur. Después de comer, Santy va y se compra un paquete de tabaco ¡¡12 $ de bellón!!....córcholis (que fino soy), yo que no fumo, que dolor de corazón me da, que se tire el dinero de esa manera (dinero y salud). Ah, también tengo que decir que los cigarrillos en Singapur, llevan una descripción en cada uno. Dicen las malas lenguas, que si te cogen fumando tabaco de fuera de este país (o sea, sin la inscripción de tabaco de Singapur) te pueden multar.

En algunos restaurantes de esta ciudad, las servilletas de papel brillan por su ausencia. Tienes la comida y la bebida en la mesa, pero ni un pedazo de papel, nada para limpiarte las manos o la boca. Pides algo y te dan este paquete de kleenex, que luego te cargarán a la cuenta (en el restaurante tailandés del barrio tailandés, valga la redundancia).

Y nada, me despido con esta foto. Recordando a la peña que, todo el mundo habla de tres comunidades en Singapur, la singapurense (chinos) la india (hindúes) y la malaya (Malasia). Pero también hay una cuarta comunidad, tailandeses ellos (esto, creo que ya lo he dicho antes en este blog) que se mueve por el final de Beach Road. También, siempre nos gusta hacer una visita a un restaurante que hay aquí (jodé, he ido varias veces y no sé como se llama). Un restaurante este, que sirve un pescado con ensalada de mango que está enorme, que con alguna cosa más y unas birras Singha, hace que nuestra vida sea más.....divertida.


4 comentarios :

Bleid dijo... 14 de marzo de 2013, 19:19

Hola Gildo
tengo muchisimas ganas de conocer Singapur,ya que despues de todo lo que he estado por asia y lo cerquita de ella, nunca he tenido la oportunidad
un lujo leerte
abrazos

Quaderns de bitàcola dijo... 14 de marzo de 2013, 23:25

¡Hola Gildo!

La verdad es que Singapur a nosotros nos impactó sobretodo por el consumismo que hay, salir del metro y estar dentro de un centro comercial y no saber salir...eso nos pasó muchas veces! Muy buena la parte escatológica, creemos recordar que también muktaban por tirar chicles al suelo, verdad? Abrazos!

unmundopara3.com dijo... 15 de marzo de 2013, 21:21

Que buena la entrada y que te gusta a ti y también a mi Singapur, eh!!
Prefiero que las colillas las escondan así y no como están aquí tiradas por todos lados que ni a una playa puedes ir que solo hay colillas, jejejeje.
Al rasta le dices que aprenda educación y que la mierda es de su perro y no de todo el mundo, porque tu no serás el dueño de la calle pero él si es por defecto el de la mierda, jajajaja

En fin que este verano pasaremos unos días por esa maravillosa ciudad.

#Nosvamosaforrar

Un fuerte abrazo de los tres para ti y para Santi!!

Eva - Una Idea, Un Viaje dijo... 17 de marzo de 2013, 20:23

Muy guay el artículo, Gildo, una visión personal de las que a mí me gustan que enseña un poco lo humano de la ciudad. Me sorprende mucho lo de los baños, es verdad que es una vergüenza lo de los precios que hay que pagar por "hacer pis". Y me ha resultado muy curioso lo de la policía y todas las leyes antirrobo. Andaremos con ojo si vamos allí ;)

 
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