Fuimos cómodos en el tren, que estaba bastante bien, aunque las ocho horas se hicieron pesadísimas

Un día, fuimos a dar una vuelta por Yogjakarta. Como siempre voy acompañado por parte de la familia, cosa que hace que vaya bien protegido, pues ellos se preocupan por todo. Desde el ticket de tren, hasta el hotel pasando por la seguridad en las calles, entradas a los lugares interesantes, comidas y transportes (alquiler de coche) por la ciudad (como un rey, vamos).

Me gusta mucho esta ciudad, sobre todo por su limpieza y tráfico ordenado, claro que solo tiene alrededor de un millón de habitantes, nada que ver con los 17 que hay en Jakarta de día, y los 12 que hay de noche (se calcula que en la capital de Indonesia, hay una población flotante de unos 5 ó 6 millones). Por eso siempre digo que cuando uno va a algún sitio procedente de Jakarta, es fácil que le guste.

El Sultán de esta provincia hace las veces de gobernador y se nota que rige los designios de su pueblo con mano de hierro (por lo de ordenado).
Yogjakarta y Bali, absorberán este año, los casi los 8 millones de turistas que las autoridades calculan visitarán el archipiélago más grande del mundo.

Los aproximadamente 700 kms. que hay desde Jakarta hasta Yogjakarta, los hicimos en tren. Por mi parte hubiera preferido ir en algún coche de la familia, pero las carreteras en Java, con alguna excepción como la autopista hasta Bandung y un poco más lejos, son verdaderamente pésimas. Ya las experimentamos un día cuando fuimos en coche a Cirebon (ciudad que pasaba Santy sus vacaciones escolares, en la niñez) y Pekalonngan (tela de batik, buena bonita y barata).

Cogimos un tren que estaba bastante bien, primera clase (unos 35 euros por persona ida y vuelta), como veréis en la fotografía, los asientos eran bastante cómodos, había servicio de restaurante (si se le puede llamar así, pues comías, nasi goreng o...nasi goreng).

Fuimos a pasar unos 4 días, tiempo supersuficiente (de sobra) para ver los monumentos y otras cosas, más representativos de este lugar. Después de 8 horas en el ferrocarril, llegamos a primera hora de la mañana a la ciudad. Sin poder hacer check-in en el hotel, decidimos desayunar y largarnos sin ducharnos ni nada, directamente a ver el Borobudur (lo primero) y todo lo demás.

Esperando el tren en Yakarta (Gambir), con mi cuñado y sobrino

Que os voy a contar del Borobudur que no sepáis. Es el mayor templo budista del mundo

Empezo mal la cosa, pues pretendían cobrarme 100.000 rupias por la entrada, o sea la cantidad que paga un local multiplicado por 10 (desventajas de ser bule, en Indonesia). Me cabreé bastante (no me hubiera importado no entrar) y al final la familia consiguió arregrarlo y pasé pagando lo normal


El templo cósmico del Borobudur, está muy guapo. Eso sí, hacía un calor tremendo

Dicen que hay que tocar el buda que está en el centro de las estupas, para tener buena suerte. A base de estirar el brazo, Santy y yo lo conseguimos

Más tarde fuimos al templo hindú Prambanan. El cartel nos indica el antes y el después del terremoto que castigó esta zona hace unos años. En la frase dice "Prambanan antes y después del terremototo". Utilizan inglés y al final la palabra "gempa", de "gempa bumi", "terremoto" en indonesio. No sé porqué lo mezclan.

Prambanan es un conjunto de templos pequeños, llamados "candi" (léase chandi). El templo central se levantó dedicado a Durga, esposa de Shivá. Se situan a 18 kms de Yogjakarta y a la mitad del Borobudur

También un día, me vistieron de torero para visitar las tumbas de los sultanes, cerquita de Yogja. En indonesia tienen predilección por acortar y resumir palabras sueltas o frases. Esta localidad a menudo, se conoce con este nombre "Yogja"

En un lugar sagrado pero turistico, no puede faltar el vendedor de bebidas, como el que se ve a la izquierda de la foto y que me la estropea.....mecagüen....

Y por supuesto no podia faltar la visita al palacio del sultán (sin ponernos de acuerdo, casi todos vamos de blanco)

Rodeado de ostentación, el tipo este vive como los reyes (lógico, es un sultán). El palacio, en el que no vive muy amenudo es puro lujo. Pero al salir, hay media docena de pobres diseminados alrededor de él, pidiendo, que contrasta con la riqueza interior (vamos, lo de siempre)

En Kraton, nombre que tiene el palacio del sultán, no puede faltar el instrumento indonesio por autonomasia, llamado Gamelan

También hay un museo de carruajes antiguos

Y el viaje se acabó, así que recoger los bartulos y nos vamos a la estación, para volvernos a mi querida Yakarta

Para acabar, tres cosas. Primera, que los indonesios no se aclaran a la hora de escribir el nombre de la ciudad de Yogjakarta. Yo pongo primero la "y" griega" y después la "j", pero otros lo escriben con dos "y" o con dos "j". Segundo, sé que está extendido en el mundo el hecho de que en algunos monumentos, los extranjeros paguen mucho más que los locales, en el caso del Borobudur y Prambanan, multiplicado por cinco. En España también hacen algo parecido en algunos sitios...no lo entiendo, sobre todo en lugares que son Patrimonio de la Humanidad. Y tercero, que esto que he explicado con fotos, es todo lo que se puede ver en esta ciudad. Hay también a pocos kms. una playa, pero nada del otro mundo, pues es solo una playa

Post y fotos originales de Gíldo Kaldorána para:

8 comentarios :

tensi dijo... 23 de abril de 2012, 18:16

Yo tampoco entendí nunca lo de los precios para los extranjeros, en ocasiones son muy abusivos, aun recuerdo el sablazo en el Taj Mahal.

Un abrazo!!!

Miguel A. Cartagena Salgado dijo... 24 de abril de 2012, 11:06

Un relato estupendo Gildo!

Necesito ya una dosis asiática. Lo echo de menos.

Gracias de nuevo por este viaje genial.

Bleid dijo... 24 de abril de 2012, 23:18

una de mis ciudades favoritas Gildo con el gran Merapi , Borobudur y Prambanan y el influjo de sus calles plagas de Batiks
Me encanto la estacion de Tugu
abrazos

Valeria (Quiero Ver Mundo) dijo... 25 de abril de 2012, 14:53

En el templo Madre de Bali también suelen pasarse mucho con los precios a los extranjeros hasta el punto que hay mucha gente que ni va. Nosotros tuvimos suerte por que al ir con niño nos respetaron y no tuvimos que pagar más que la voluntad..., (ventajas de ir con niños en Asia). Genial el post, y que bien acompañado se te ve!!, saludos

Viajamos por el mundo dijo... 26 de abril de 2012, 9:38

¡Muy buen post, Gildo! Haces que cuando lo leamos nos traslademos a Indonesia de inmediato.
Y menos mal que al final pudiste pagar la entrada a precio normal, y no 10 veces más de lo que costaba, es excesivo!
Saludos!

marc dijo... 26 de abril de 2012, 19:12

Que divertidas las fotos.. Que alegria que transmiten!

unmundopara3 dijo... 26 de abril de 2012, 19:22

Magnifico relato, y aunque solo se pueda ver eso en esta ciudad, creo que es mucho lo que se puede ver.
También estoy desacuerdo con eso de tener que pagar mas los foráneos por ver un Patrimonio de la Humanidad, pero la cosa está así.
Saludos!!

Fernando Lopez Fernandez dijo... 27 de abril de 2012, 0:16

pasé varios días en yogyakarta el año pasado y la verdad es que me gustó la ciudad y por supuesto los alrededores. Estar viendo Prambanan mientars se escucha a los muecines es mágico. Borobudur espectacular.

 
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