Se ha puesto de moda hace algunos años en Europa y por supuesto,  en Donostia y Barcelona, el uso de la becak. Sobre todo en época de verano que es cuando funcionan en estas dos ciudades, se ven turistas, muy contentos ellos, encima de estos triciclos, dando vueltas por la urbe.
Recuerdo aquellos tiempos en Jakarta, en la década de los 70, cuando en esta ciudad se podía ir en becak (léase bechak, ese triciclo de transporte público) de una punta a la otra, de norte a sur, sin prisa pero sin pausa.

Tiempos en los que cogíamos entre varios amigos una, con conductor cada uno y hacíamos carreras, con la promesa de una propinilla para el piloto que antes llegara.
Recuerdo aquellos cocheros de estos carruajes, con tremendas piernas, llenas de músculos y venas abultadas, flacos ellos, trabajadores rudos,  años y años dando pedales, con pasaje gordo, con pasaje de mercancía, con personas y mercancías, todo se lleva por unas cuantas rupias  en el triciclo.

Y si llueve se sigue trabajando, se abre la capota, para que el cliente no se moje. No importa que el conductor se empape, el caso es llevar un poco de dinero a casa, dinero que sirve para dar de comer a los tres, cuatro o cinco hijos o seis o...

En Indonesia los pobres, los de las clases bajas, siguen teniendo hijos y más hijos. Los conductores de becak, son los trabajadores de nivel social de lo más bajo en este país. Normalmente el vehículo no es de ellos, es de una persona o compañía que tiene cincuenta, cien o doscientas unidades. El bechero (por llamarle de alguna manera) alquila el triciclo y se queda en un lugar, diaria y asiduamente, a la espera de clientes, desde primera hora de la mañana, hasta la noche (en Jakarta, amanece y anochece a las seis). Más tarde entrega la cantidad estipulada diariamente, y lo que sobra, para vivir, él y la familia.

Conozco bastante a uno, Ari, que tiene la familia en Cirebon (léase Chirebon) localidad a trescientos kms. de Jakarta. Él se pasa tres o cuatro meses trabajando con la becak en la capital, y cuando recoge y ahorra algún dinero, se va para su pueblo a pasar unos días, 15 o así, según él me cuenta. Allí le esperan, mujer y dos hijos, y así durante años y años, en Jakarta hay posibilidad de ganar algunas rupias, en Cirebon no. Triste sino el de Ari.
De todas formas, ahora en Jakarta, este vehículo, tiene prohibido circular por el centro del Gran Durián y su área de trabajo, se reduce únicamente a algunos barrios, entre ellos, donde yo vivo.

Yakarta
La verdad es que la mayoría de las becak en Jakarta están bastante hechas polvo y si te montas en ellas, es mejor no llevar ropa de domingo (se mancha, se ensucia, se engancha, se rompe)

 Las hay de todos los colores, y el precio, es el mismo para una persona que para dos, seas gorda o flaca, aunque la verdad es que Santy y yo cabemos a duras penas y algunas veces en lugar de una, cogemos dos. Lo que se paga es la distancia, cantidad de dinero, que hay que regatear, como casi todo en este país

Las hay también tuneadas o así, como esta, que por lo visto, debió pertenecer a Bob Marley en sus buenos tiempos.

 Barcelona
 Como decía en un principio, también desde hace unos años en Barcelona (Cataluña) se utilizan estos vehículos, en el verano y generalmente para transportar turistas

En la ciudad Condal, las hay descapotadas o cubiertas, por si llueve y tal. Se aprovecha la coyuntura para hacer propaganda

Preparadas y a la espera de clientes, están estas, al ladito del puerto de Barcelona.

Donostia
 En Donostia (Gipuzkoa), tampoco se han quedado atrás, y tienen las suyas, con el morrosko de turno, preparado para la dura tarea. Por supuesto que estas, están diseñadas para que el conductor no sufra ni se canse demasiado, la tracción, nada que ver con las de Jakarta, donde solo llevan un miserable piñón y un plato

Esta de Donostia, me recuerda, por las manzanas, que hoy (día 12) se ha abierto la temporada de "Txotx" (primera cata de la sidra del año) en Astigarraga (Gipuzkoa) lo cual, quiere decir, que ¡¡Ya tenemos sagardoa (sidra) nueva!!


En Jakarta, ellos son solidarios, y si a uno se le estropea la herramienta de trabajo, entre todos se la arreglan.
Yo, utilizo este transporte a menudo, lo que ha hecho que llegue a tener cierta confianza con los conductores.
Me encantan, son muy buena gente, me encuentro bien a su lado, quizá en una anterior vida, fui conductor de becak...quizá. Además, me cuidan la moto cuando voy a comprar a CBD Ciledug. A cambio, unas rupias para fumar "kretek" (hay varios post), ese cigarrillo de tabaco, mezclado con la especia llamada clavo.

Un post y fotos original de Gíldo Kaldorána para:

2 comentarios :

Penghuni 60 dijo... 13 de enero de 2012, 2:18

wah, di Barcelona becaknya keren ya Gildo? Mirip mobil ya...
^_^

Lucy López dijo... 14 de enero de 2012, 19:31

Hola Gildo!
que tal, que buenas fotos de las bicis, me gustan más las de Jakarta, más auténticas. Me entra un poco de mono cuando veo algún ciclista por aquí, pero yo espero a que haga bueno para salir a pasear con la bici hasta la playa. Por cierto que acabo de ver tu blog de fotografía, y me encanta.

 
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