Jakarta desde la terraza de Plaza Semanggi mall

Ya hace diez días que llegué a  Barcelona (ciudad esta, en la cual  me parece un privilegio vivir), donde están actualmente en campaña de elecciones municipales y como cada cuatro años veo y oigo que todos los aspirantes a las poltronas, dicen que van a erradicar la inseguridad ciudadana, esto lo dicen cada vez que hay elecciones, pero nunca lo hacen. Barcelona desde hace unos años, me da pena, raro es el turista que visita esta ciudad y no le afanan algo, en el centro, 1.000 ojos te vigilan y al menor descuido, zas, cartera que vuela o bolso que desaparece, móvil que ya no está o maletín que se ha ido. Claro que todo se arregla con estar alerta en cada momento, pero esto resulta un poco incomodo. No sé porque no copian de Singapore, donde se ponen multas por casi todo, algunos dicen que es una dictadura, pero las calles están limpias, todo está ordenado y no hay apenas inseguridad ciudadana, por lo que en esta ciudad-estado la gente ya sabe lo que tiene que hacer y lo que no. Por eso cuando estaba yo en Jakarta y más de una vez, me recomendaban tener cuidado con mis pertenencias, cuidado en el autobús, sea Metro-Mini o en el Transjakarta (Busway), cuidado en la calle, cuidado en el angkot (pequeña furgoneta de transporte público), cuidado en el tren, yo siempre les contestaba que no se preocuparan que vengo de .......Barcelona. Además, Jakarta no es más peligrosa que la metrópoli catalana.
Dejando de un lado la ciudad Condal, voy a intentar hacer una sumario de los cuatro meses de estancia pasados en el Gran Durien, o sea Jakarta (cuatro meses menos tres semanas y media, por el tour Jakarta-Bali-Bangkok-Puket-Singapore y vuelta a Jakarta que hicimos el mes de abril pasado).
Y tengo que empezar diciendo como siempre que Jakarta es mucho Jakarta, o te integras y te adaptas o pesa mucho, la vida en esta ciudad es.....como diría yo.....ajetreada y sofocante.
El calor (o como diría el otro, la calor) es muchas veces agobiante, aunque hay días que no se siente tanto, quizá porque llueve o está nublado, el caso es que a menudo es asfixiante. Me hace mucha gracia cuando me dicen "hoy si que hace calor" y yo pienso, jodé ¿y ayer? ¿y antes de ayer?. En el complejo de casas donde vivo, hay gente por la calle a primeras horas de la mañana o a partir de las cinco de la tarde, hora esta en la que salen las criadas a pasear a los críos que cuidan, o los papas y las mamas con los niños o las personas mayores a pasear un poco. Yo también lo hago algunas veces, la gente al cruzarse conmigo,  me sonríe y  saluda con la cabeza o dice "halo pak" yo digo ¿apakabar ibu? siempre me preguntan ¿mau ke mana pak? "sampai nanti" yo correspondo siempre, algunas veces me paro a hablar con el anciano que está haciendo gimnasia o con la señora mayor que lleva al niño paseando, los chavales que juegan al futbol en un pedazo de tierra con hierba me llaman ¡¡Barcelona!!, saben que mi equipo favorito de futbol es este (y la Real Sociedad, mejor tener dos, por si acaso), porque alguna vez se lo comente, les dije que el mejor equipo del mundo era este, pero ellos me decían jugando que no, que para uno era el Liverpool, para otro el Manchester, y el Arsenal también andaba por ahí. Los equipos ingleses son los más conocidos en Indonesia (esto no quiere decir que los españoles no lo sean). Yo diría que es por los horarios de retransmisión televisiva de los partidos.
Pero bueno, a las seis de la tarde aparecen los altavoces con la llamada a la oración del "Magrib", y todos para casa, unos a rezar y otros a hacer la cena, que ya se hizo de noche y además empiezan los mosquitos, que esa sí que es otra (los mosquitos aparecen en Jakarta a partir de las 17,30 o así, siendo aún de día).
Este año he tenido experiencias muy agradables en estos cuatro meses, experiencias positivas, como cenar en el Mozaic,  de Ubud, en Bali, restaurante este considerado uno de los mejores de Asia (posiblemente la sensación, es como la de comer en El Bulli catalán o Arzak en Euskadi). Sara estaba empeñada en comer o cenar también en el Kudeta, otro de los mejores, menos mal que conseguí quitárselo de la cabeza, pues el bolsillo se resiente y mucho, por lo que le convencí que con una copita en el Kudeta ya era suficiente (un coctel Margarita nos tomamos). Y desde luego que fue algo fuera de lo normal la villa que teníamos en Bali, en el Balidreamvilla donde todo estaba muy bien, pero lo que más me agradó, fue la piscina privada, no muy grande pero suficiente para pegarte un baño por la mañana y otro por la noche, antes de acostarse, para relajar..... el cuerpo. En Bangkok estuvimos en una suite de ensueño en el hotel Rembrandt, habitación esta con dos cuartos de baños, sala de estar, terraza inmensa etc. piso 24 con grandes vistas del skyline de esta urbe, donde aproveché para hacer algunas fotos. Acceso a la planta "Executive", donde podías comer y beber todo lo que quisieras (algún gin-tónic que otro me bebí), sin miedo, todo estaba incluido. A menudo venia a saludarnos el "general manager" del hotel, un austriaco que estaba afincado en Bangkok y que me dijo que conoció Sitges, (ciudad situada a 40 kms. de Barcelona y meca del turismo gay) y que le gustó, cosa que no me extraña, por su manera de moverse.
Otra de las experiencias que más me han gustado este año, han sido las salidas por la Jakarta oscura, la Jakarta profunda, con Alex, el menorquín que como yo, se pasa unos meses de estancia en Jakarta cada año.
Lugares que a pesar de mis estancias más o menos largas en esta ciudad, nunca había visitado.
Una especie de safaris fotográficos por sitios como, donde se venden animales protegidos y que está prohibido su comercio (aquí se cabrearon y apenas nos dejaron hacer fotos). Estuvimos en lugares donde priva el comercio de la cobra. Cobra en todo su esplendor, aprovechándolo todo, (como dice Arguiñano, del cerdo me gusta todo, hasta los andares), desde su sangre, hasta su veneno, capsulas de polvo de cobra, sus colmillos etc. y todo con fines terapéuticos y/o sexuales.
Visitamos en el barrio de Jatinegara el comercio de piedras preciosas y semipreciosas, en la calle y en las joyerías situadas en un mall, venta de piedras que dicen es el segundo más importante de Asia, después de Bangkok.
Fuimos a templos budistas, templos hindúes, estuvimos en la Istiqlal, la tercera mezquita más grande del mundo y la primera del sudeste asiático, que esta (siempre lo repito) enfrente de la catedral católica de La Virgen Maria en Jakarta (a 50 metros), cementerios de los antiguos holandeses.
Vimos y sacamos fotografías de los últimos manglares que quedan en Jakarta, sin olvidarnos de los slums en Pasar Ikan, comimos en los restaurantes de venta de carne de mono, de lagarto, de cobra, de tortuga etc. con sus correspondientes sopas en pucheros que más adelante editaré en fotos.
Estuvimos en museos, unos cuantos, nos adentramos en las callejuelas del barrio chino de Glodok, de Mangga Dua, de Kelapa Gading.
Dimos una vuelta por la ciudad vieja, por Kota, ahora reparada y lista para el turista, lugar que me gustó mucho por el cambio que se había realizado desde la primera vez que vi Jakarta, allá por el año 76, sobre todo me gustó la plaza del museo Fatahilah.
Y bueno.........he comido mucho, mucho........comida china, indonesia, española (Santy cada vez hace mejor las paellas, los fideuas, los canelones etc.), no me ha faltado la papaya.....a punta pala, mangas (mangos) muchas.....muchas......también he bebido demasiado, sobre todo........ cerveza, incluso más de un Margarita y algún que otro cuba-libre.
De noche he visitado el Tartine, en el mall Fx, el Pisa Café en la calle Mahakam del barrio Blok M, el Kudus en el hotel Sultán, el Jaya Pub en la calle Thamrim como el Pitstop, del hotel Sari Pan Pacific en la misma calle etc. etc.

Y sobre todo y muy importante no me olvido de las sonrisas de las chicas jovenes indonesias, sonrisas calidas (lógico con el calor que hace) y muy, muy agradables de recibir, cosa esta, que para un hombre entrado en años como yo, es ...........¡¡¡IMPAGABLE!!!.

1 comentarios :

Lucy López dijo... 22 de mayo de 2011, 12:38

Hooolaaa Gildo! Cuanto tiempo sin pasar a saludar, como siempre un placer viajar contigo, y pasear por los mercados de Bali (típica turistada según nos cuentas), las joyerías de Bangkok (con sus descuentos?) y asomarnos desde la altura de una terraza en Jakarta, preciosa foto.
Y por supuesto, bienvenido a tierras catalanas !!!

 
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